Abro esta nueva entrada para poder compartir poemas que nos gusten o que nos sugieran algo, ya que no podremos gozar de ello en "didáctica interactiva". Para empezar os dejo con un escrito que he leído hoy, cuyo autor es el bisabuelo de Alberto Akerman:
Sus frases nunca me hirieron
y siempre me consolaron...
¡Heridas que otras me abrieron,
sus propias manos cerraron!
Aún cuando penaba tanto,
tan buena conmigo era,
que hasta me ocultaba el llanto
para que yo no sufriera.
Con su infinita ternura,
mi más intensa amargura
supo siempre consolar…
¡Y que buena no sería,
que al morirse sonreía
para no verme llorar!
Así era mi esposa Catalina Coll Cairo
Opino como Homo Ludicus cuando dice “¡Qué injusticia, condenar al silencio tantas y tan buenas creaciones!”
Eva López 1ºD