domingo, 13 de abril de 2008

Así era mi esposa

Abro esta nueva entrada para poder compartir poemas que nos gusten o que nos sugieran algo, ya que no podremos gozar de ello en "didáctica interactiva". Para empezar os dejo con un escrito que he leído hoy, cuyo autor es el bisabuelo de Alberto Akerman:


Sus frases nunca me hirieron
y siempre me consolaron...
¡Heridas que otras me abrieron,
sus propias manos cerraron!

Aún cuando penaba tanto,
tan buena conmigo era,
que hasta me ocultaba el llanto
para que yo no sufriera.


Con su infinita ternura,
mi más intensa amargura
supo siempre consolar…


¡Y que buena no sería,
que al morirse sonreía
para no verme llorar!


Así era mi esposa Catalina Coll Cairo




Opino como Homo Ludicus cuando dice “¡Qué injusticia, condenar al silencio tantas y tan buenas creaciones!”


Eva López 1ºD

lunes, 28 de enero de 2008

Música: lo mejor del 2007 para Mondosonoro

Estamos en enero del 2008 y ya hemos podido ver las diferentes listas de mejores álbumes del 2007 según las revistas especializadas. Ya se sabe que de gustos no hay nada escrito y que cada revista tiene su estilo, así que dejaremos claro que esta propuesta gustará a algunos y desagradará a muchos.
Para iniciar nuestros intercambios musicales, ahí os dejo lo mejor nacional e internacional del 2007 según la revista Mondosonoro. Una advertencia: la música propuesta puede ser intensa, delicada, ruidosa, difícil en ocasiones, pero siempre estimulante.
Afinad los oídos y daros tiempo para degustar y asimilar la música. Incluso para escuchar música hay que ser paciente.

Microrrelatos

En el desarrolo de una actividad de clase, los Alumnos Ejemplares (recordemos, todos los alumnos) escribieron un microrrelato. Primero leímos algunos ejemplos ilustres, como los célebres microrrelatos de Augusto Monterroso
Posteriormente, fue el turno de desarrollar nuestra creatividad. ¡Qué injusticia, condenar al silencio tantas y tan buenas creaciones!
Así pues, Homo Ludicus os invita a que publiquéis aquí vuestras creaciones para que compañeros, amigos o admiradores anónimos virtuales puedan comentar sus impresiones sobre los relatos que creasteis.
No seáis tímidos ni vergonzosos: vuestros microrrelatos merecen la pena.